5. El Inagotable Amor que Suscitaba

June 24, 2013 in La Última Religión Divina ISLAM

Los Musulmanes amamos a nuestro Maestro el Profeta Muhammad más que a nuestras propias vidas. Cuando los nobles Compañeros se dirigían al Profeta siempre lo hacían diciendo –“que mi madre y mi padre sean sacrificados por ti”.[1] Estaban dispuestos a sacrificar sus vidas a cambio de que no le lastimara un espino.

Mientras los paganos torturaban a muerte a Zayd bin Dathina y Hubayb (que Allah esté complacido con ambos) después de haber sido capturados, les tentaban de la siguiente manera:

¿Acaso no desearíais que el profeta estuviera en vuestro lugar a cambio de salvar vuestras vidas?

Pero ellos respondieron:

No sólo no cambiaría mi vida ni la de mi familia por la del Profeta, sino que ni tan siquiera la cambiaría por el dolor que pudiera sentir si le dañara un espino.”

Anonadado ante aquella incomparable prueba de amor, Abu Sufian comentó:

Nunca he visto en este mundo a alguien que ame a sus amigos de la forma que sus Compañeros aman a Muhammad.[2]

De la misma manera, podemos ver el amor de los Compañeros y el extremado cuidado que ponían a la hora de transmitir un dicho del Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz). Hasta tal punto temían añadir, quitar u omitir algo de lo que estuvieran transmitiendo del Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz) que sus rodillas temblaban y sus rostros palidecían. Amr bin Meymoon relató al respecto:

No solía perderme las charlas de Ibn Masud los martes por la noche. Nunca le oí decir al hablar de cualquier tema:El Mensajero de Allah dijo’. Sin embargo, una de esas noches, comenzó su charla diciendo:Nuestro Maestro el Mensajero de Allah dijo’, se detuvo y bajó la cabeza. Un momento después le miré y vi que se había desabrochado la camisa y lloraba hasta el punto que sus mejillas se habían hinchado. Al rato completó lo que estaba diciendo de la siguiente manera:El Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) dijo algo parecido o similar a esto que he dicho.’”[3]



[1].      N.T. Una expresión árabe que denota un gran amor por la persona a la que se le dice.

 

[2].      Vakidi, I, 360-362; Ibn-i Sa’d, II, 56.

 

[3].      Ibn-i Mayah, Muqaddimah, 3. Para ver más ejemplos del inagotable amor que a lo largo de la historia han mostrado los Musulmanes por el Profeta Muhammad, consultar la obra de Osman Nûri Topbaş Civilización y Virtudes, I, 223-265; http://www.islamiyayinlar.net/content/view/148/8/