3. Nos Informa del No-Visto

June 24, 2013 in La Última Religión Divina ISLAM

El Noble Qur’an nos trae noticias del No-Visto, mostrando así su carácter milagroso. A pesar de que toca muchos aspectos de investigación científica, así como acontecimientos históricos del pasado y del futuro, después de 1.400 años transcurridos, nadie ha sido capaz de refutarlo. Incluso las más prestigiosas enciclopedias tienen que rectificar sus informaciones de vez en cuando y ponerse al día editando nuevos volúmenes y corrigiendo otros.

En el tiempo en el que fue revelado el Qur’an había informaciones fragmentadas sobre los ‘Ad, los Tamud y el diluvio de Nuh en forma de mitos. Sin embargo, el Noble Qur’an presentó esos acontecimientos de una forma que corresponde con el conocimiento actual de la ciencia y de la filosofía de la ciencia.

El Qur’an, así mismo, nos informa de acontecimientos que ocurrirán en el futuro. Examinemos algunos de ellos:

Hubo una guerra entre los romanos y los persas que estos últimos ganaron. Los paganos quisieron utilizar esta oportunidad para desalentar a los creyentes y romper la fe de los Musulmanes:

Pensáis que venceréis porque tenéis un libro revelado, pero mirar lo que ha pasado con los romanos que también son Gente del Libro.”

Para desmantelar esta argucia, Allah el Elevado hizo descender la siguiente ayah para alegría de los creyentes y pesar de los paganos:

“Alif, Lam, Mim. Los romanos han sido vencidos en la tierra más próxima. Pero ellos, a pesar de su derrota, vencerán dentro de algunos años. El mandato pertenece a Allah antes y después. Ese día se alegrarán los creyentes por el auxilio de Allah. Él auxilia a quien quiere y Él es el Conocedor, el Compasivo.” (Ar-Rum, 30:1-5)

El Imperio Bizantino, tras ser derrotado por los persas, cayó en tal debilidad, que nadie entonces podía imaginarse que alguna vez pudiera recuperarse de la devastación sufrida e infligir, a su vez, una derrota a sus enemigos mortales. Y sin embargo, el Noble Qur’an afirma rotundamente:

“Promesa de Allah y Allah no falta a Su promesa; sin embargo la mayor parte de los hombres no saben.” (Ar-Rum, 30:6)

Como era de esperar, Allah el Elevado cumplió Su promesa y menos de nueve años más tarde –los historiadores confirman unánimemente este hecho- los romanos derrotaban a los persas. Ese mismo día, los Musulmanes celebraron su victoria sobre los paganos de Mekka en la batalla de Badr.[1]

Allah Todopoderoso le dijo al Faraón cuando se estaba ahogando y buscaba el salvavidas de la fe antes de que las aguas del mar se lo tragasen:

“¿Ahora? ¿Cuándo antes desobedecías y eras de los corruptores? Hoy arrojaremos tu cuerpo a tierra firme con el fin de que sea un signo para los que vengan después de ti. Pero es cierto que muchos de los hombres son indiferentes a nuestros signos.” (Yunus, 10:91-92)

El cuerpo del Faraón fue descubierto recientemente en la postura de postración, con su pelo y su piel intactos. Puede visitarse en la sala 94 del Museo Británico de Londres.



[1].      Ver Tirmidhi, Tafsir, 30/3191; Ahmad bin Hanbal, I, 276; Qurtubi, XIV, 3.