1. Su Revelación y Preservación

June 24, 2013 in La Última Religión Divina ISLAM

Allah Todopoderoso reveló el Qur’an en etapas sucesivas, y no de una sola vez, por muchas sabias razones. Este hecho reportó al ser humano grandes beneficios y ventajas. El Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) tenía numerosos escribanos a la hora de registrar lo que se le iba inspirando. Algunos han calculado que disponía de 65 personas. Cuando se revelaba algo del Qur’an, inmediatamente el Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz) llamaba a quien de esos escribas estuviese disponible, le recitaba la ayah o ayaat reveladas y éste lo escribía en el soporte que tuviera a mano y con los utensilios propios de aquella época.[1] Una vez escrito el trozo revelado, se le leía al Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) para que comprobase que lo que se había escrito correspondía exactamente con lo que él había recitado.[2]

El Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) solía recitar las ayaat reveladas primero a los hombres y después a las mujeres de entre sus Compañeros.[3] Al mismo tiempo que se escribía el Qur’an, se iba memorizando, y algunos de los Compañeros realizaban ambas tareas, es decir, lo escribían y lo memorizaban. Según iban descendiendo las ayaat de Qur’an se recitaban fundamentalmente en las salah, si bien el Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) y Yibril (sobre el la paz) se recitaban mutuamente el Qur’an durante el mes de Ramadhan. En el último año de la vida del Profeta, lo recitaron completo dos veces.[4] Hubo ocasiones en las que algunos de los Compañeros asistieron a esos intercambios de recitaciones, lo que les ayudó a memorizar mejor o a reforzar lo que ya había memorizado. Después del último intercambio entre el Profeta y Yibril, nuestro Maestro el Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz), Zayd bin Saabit y Ubay bin Ka’b (que Allah esté complacido con todos ellos) se recitaron el Qur’an mutuamente. El Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) se lo recitó dos veces a Ubay bin Ka’b.[5]

Aparte de todo esto, tanto el Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz) como sus Compañeros dedicaron grandes esfuerzos a enseñar el Qur’an a otros. De esta forma se preparó el paso del Qur’an recitado al Qur’an escrito, un texto ampliamente verificado.[6]



[1].      Prof. Dr. M. M. al-A’zami, History of Qur’an, pags. 106-107

 

[2].      Bujari, Fedailu’l-Qur’an, 4; Tirmidhi, Menakib, 74/3954; Ahmad bin Hanbal, V, 184.

 

[3].      Ibn-i Ishak, Siret, pag.128.

 

[4].      Bujari, Bed’ü’l-halk, 6; Fedailü’l-Qur’an, 7.

 

[5].      Mukaddimatan, pub. A. Jeffery, pags. 74-227; Tahir al-Yezairi, et-Tibyan, pag. 26.

 

[6].      Sobre este tema se pueden consultar los siguientes libros: Prof. Dr. M. M. al-A’zami, The History of the Qur’an Text from Revelation to Compilation: A Comparative Study with the Old and New Testaments, Leicester: UK Islamic Academy, 2003; M. Hamidullah, The History of the Noble Qur’an, (Introduction Section of Le Saint Qur’an).