3. Fornicación

June 24, 2013 in La Última Religión Divina ISLAM

El ser humano siempre ha visto el adulterio y la fornicación como algo reprobable y antisocial, y así ha quedado registrado en sus códigos morales, sus sistemas legales y sus preceptos religiosos. El adulterio mezcla líneas sanguíneas, rompe los vínculos familiares, separa violentamente las parejas legalmente establecidas, destruye las relaciones de vecindad, amistad y compañerismo, corrompiendo al mismo tiempo los valores religiosos y morales de la sociedad. El adulterio esclaviza al hombre y lo somete a sus deseos carnales, pisoteando su dignidad y su honor.

La fornicación y el adulterio tienen a su vez gravísimas consecuencias para la salud. Aquellos que se entretienen en estas prácticas son propicios a contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS) tales como la sífilis y la gonorrea. La mortal enfermedad que ataca al sistema inmunológico (SIDA), que todavía hoy no puede curar la medicina, se extiende fundamentalmente a través de las relaciones sexuales ilícitas.

Allah Todopoderoso, en Su amor por sus criaturas, no desea que caigamos en ese tipo de enfermedades vergonzosas. Por ello, nos ha prohibido incluso que nos acerquemos a la fornicación –mucho más que la practiquemos. Ha dicho en el Noble Qur’an:

“Di: Venid que os declare lo que vuestro Señor os ha prohibido: Que no asociéis nada con Él, que hagáis el bien a vuestros padres y no matéis a vuestros hijos por temor a la miseria. Nosotros os proveemos a vosotros y a ellos, no os acerquéis a las faltas graves ni externa ni internamente y no matéis a quien Allah ha hecho inviolable excepto por derecho. Esto es lo que se os recomienda para que tal vez razonéis.” (An’am, 6:151)

“Y no os acequéis a la fornicación pues ello es una indecencia y un mal camino.” (Al-Isra’, 17:32)

Esto quiere decir que debemos alejarnos de todo camino o medio que pueda prepararnos para cometer adulterio. El Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) expresa en este hadiz lo dañino que son para el corazón las miradas innecesarias:

Mirar a lo prohibido es una de las flecha envenenadas de Shaytan. Quien se aparte de ello por temor y respeto a Allah, Allah le otorgará una creencia cuya dulzura sentirá en el corazón.” (Hakim, IV, 349/7875; Haythami, VIII, 63)

Por esta razón, Islam toma todas las precauciones posibles, tales como la ropa prescrita por el Din que tanto el hombre como la mujer deben llevar; el comportamiento correcto que nos aleje de llamar la atención o de estar a solas hombre y mujer cuando legalmente son extraños el uno al otro, así como evitar la lascivia en las prácticas sociales. Por ello, hay palabras, miradas o relaciones que empiezan a ser cotidianas, que pueden llevarnos a dirigir nuestros pensamientos en direcciones equivocados que preparen el camino al adulterio. Islam va más allá aún de eso y obliga a las familias y a la sociedad a educar a nuestros hijos a que no retrasen la edad de casarse si no hay una causa que lo justifique, a facilitar el matrimonio y mantener firmes los valores religiosos y morales.

Como se puede ver por lo que acabamos de decir, el objetivo del Islam no es castigar al culpable, sino prevenir el delito para que la gente pueda vivir segura y confiada en una sociedad sin transgresiones de ningún tipo. La prueba de ello es que en la historia del Islam, apenas hay casos de castigo por adulterio.

Aparte de las prohibiciones que acabamos de mencionar, cabría añadir las siguientes: el homicidio, practicar la magia, oprimir y tiranizar, no respetar a los padres, mentir, traicionar, calumniar (hablar de alguien de una forma que de estar presente la detestaría), usurpar los bienes del huérfano, difamar, robar y apostar. [1]



[1].      Bujari, Shechadat, 10; Vasaya, 23; Muslim, Birr, 55, 56; Abu Daud, Adab, 35/4875; Ahmad, III, 154, 135. Para más detalles, ver Murat Kaya (Criteria for life from our Master the Profet), Estambul 2007, pags. 308-458.