2. Ingestión de Alcohol

June 24, 2013 in La Última Religión Divina ISLAM

Las bebidas alcohólicas dañan la salud y son antitéticas a la naturaleza humana, caracterizada por la sobriedad y un permanente estado de alerta por parte de la consciencia. No es aceptable, bajo ningún concepto, perder el control y caer en una especie de somnolencia y holgazanería. Cuando abandonamos ese estado de alerta, caemos en todo tipo de desviaciones. No podemos sino repetir la maldición anterior para aquellos que ven natural la ingestión de alcohol.

El alcohol es quizás una de las peores lacras sociales, ya que destruye al individuo y cuantos le rodean. Afecta al funcionamiento del cerebro, cuando debería ser la inteligencia la que condujese los asuntos de este mundo y del otro. Cuando las facultades mentales se deterioran, los individuos cometen errores inimaginables. De la misma forma que una chispa inflama rápidamente el alcohol cuando cae en él, así de fácil es avivar el mal en la mente y en el corazón de los que son adictos a las bebidas alcohólicas.

A través del alcohol y del juego, Shaytan introduce la animadversión y la enemistad entre la gente, haciendo que unos sean enemigos de otros. Impidiendo que recuerden a Allah, que hagan la salah y practiquen la adoración, los hace perdedores en este mundo y en el Otro. Pierden lo realmente bueno de esta vida y de la Otra.[1]

El profesor ruso Rachinsky comentó al respecto:

“Shaytan espera dentro de la botella y se lleva todo lo que tienen los adictos al alcohol. Incluso les arrebata la última camisa que les queda y el último bocado que el niño que tienen en sus brazos se iba a comer. Aparte de estos bienes materiales, Shaytan arrebata a los individuos y a sus familias la salud, la castidad, la consciencia, la alegría, la serenidad y la felicidad. Rompiendo el carácter de la persona, su determinación y su deseo de trabajar, los arroja a la más detestable de las miserias. En primer lugar, piensa en todo el trabajo intermediario que se pierde produciendo bebidas alcohólicas. Calcula toda la comida, bebida y trabajo desperdiciados en preparar un sin fin de tipos de bebidas alcohólicas. Si todos esos billones de kilos de pan, ciruelas, higos, uvas, patatas o arroz que son utilizados para generar esas cloacas alcohólicas fueran llevados al mercado, se acabaría el hambre en el mundo y se estabilizarían los precios. Serían suficientes para alimentar a todos los animales domésticos.

La ganancia que obtiene Shaytan de la botella no puede ser comprendida en su totalidad, ya que sus seguidores pagan sin demora elevados impuestos al ingerir alcohol, mientras que se hacen los morosos a la hora de pagar lo que le deben a otra gente. Shaytan nunca deja de percibir su ganancia pues incluso si sus seguidores no tienen dinero suficiente, robarán, matarán o venderán su honor y castidad y los de sus familias para asegurarse que Shaytan reciba sus impuestos.

Gracias al alcohol, las vidas de muchos hombres de gran valía han quedado destruidas. Su carácter y sus capacidades se han ido progresivamente deteriorando hasta llevarles al último nivel de la degradación moral e intelectual. Millones de personas han perdido la salud al ingerir regularmente bebidas alcohólicas. Así como es imposible construir sólidos y elevados edificios sobre una ciénaga, tampoco se puede establecer una sociedad duradera y sana basada en el alcoholismo. Por ello, la primera medida para mejorar la conducta es concienciar a esta nación de la terrible situación en la que vive”.[2]

Según el último informe de la Organización Mundial de la Salud que comprende 30 países, el 85% de homicidios (entre 60-70% dentro de la propia familia), 50% de las violaciones, 50% de incidentes violentos, 70% de la violencia doméstica, 60% del abstencionismo laboral y entre el 40 y el 50% de las enfermedades mentales tienen su origen en la ingestión abusiva de bebidas alcohólicas. De la misma forma, la probabilidad de que los hijos de personas alcohólicas desarrollen enfermedades mentales es de un 90%, y la de que una mujer alcohólica de a luz un hijo con alguna deficiencia física es de un 35%. Esto es debido al hecho de que el alcohol impide el crecimiento normal del feto y su posterior desarrollo, provocando malformaciones de los miembros, retraso mental, insuficiencia de peso y trastornos de conducta. Por otra parte, y dado que el niño que nace en el seno de una familia donde hay al menos un alcohólico vivirá en un ambiente de peleas y violencia, es muy probable que desarrolle características caracterológicas parecidas a las de sus progenitores. De ahí que muchos de esos niños sean víctimas del fracaso escolar y más tarde del fracaso laboral y social.[3]

Según un informe del gobierno británico, la carga económica por peleas, heridas y gastos hospitalarios debidos a la ingestión de alcohol asciende cada año a 20 billones de libras esterlinas (unos 30 billones de dólares).[4]

El Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) nos ha ordenado:

No bebáis nunca alcohol pues es la madre de todos los males.” (Ibn-i Mayah, Ashriba, 1)

También dijo:

Si mucho de algo os emborracha, entonces un poco de eso también está prohibido.” (Abu Daud, Ashriba, 5/3861; Tirmidhi, Ashriba, 3/1865)

Por esa razón no deberíamos dejarnos engañar por los que dicen: “No pasa nada si bebes un poco sin llegar a emborracharte”. El criterio está muy claro –si mucho de algo causa borrachera, un poco de ese algo también está prohibido. Islam quiere prevenir el mal cerrando todos los caminos que llevan a él. Desatendiendo las soluciones teóricas que no son aplicables a la vida real, establece las prohibiciones con gran sabiduría, y propone los castigos más apropiados a aquellos que las transgreden. Esta actitud muestra lo mucho que Islam se preocupa por el bienestar del ser humano y cómo todo lo que le propone deriva de una infinita compasión y misericordia.



[1].      Al-Maida, 5:90-91.

 

[2].      Grigory Petrov, The ideal Teacher, Estambul 2005, pags. 48-52.

 

[3].      Musa Tosun, Artículo: “Içıkı’ (bebidas alcohólicas) Diyanet Işlerı Başkanlığı (República de Turquía, Ministerio de Asuntos Religiosos) XXI, pag. 463.

 

[4].      The Guardian, Saturday March 27 2004, “Sobering thoughts about a chaim”, Sean COUGHAN.