1. El Interés

June 24, 2013 in La Última Religión Divina ISLAM

El interés –que está basado en el principio de obtener bienes sin pagar el precio- desde fuera parece un medio para ayudar a la gente, cuando en realidad es un medio para aprovecharse del necesitado y de aquellos que están en dificultades. Por ello, es una violación de los derechos de los siervos del Creador. Es un tumor maligo que corroe la economía desde dentro y hace enmudecer los sentimientos morales y religiosos. Hace que el rico se enriquezca cada vez más, y que el pobre tenga cada vez menos oportunidades de salir de su pobreza, a consecuencia de lo cual desnivela los estratos sociales. Algunos economistas han afirmado que la mejor sociedad en términos económicos es aquella en la que el índice de inflación y el índice de interés es cero.

Aparte de esto, el interés lleva consigo otros muchos desarreglos sociales; por ejemplo, es causa de que se incrementen los precios artificialmente; de que se oscurezcan sentimientos tales como el altruismo, la cooperación, la solidaridad, el amor, la misericordia y la compasión; de que aumente el egoísmo y se estimule la ambición de obtener dinero y poder a cualquier precio.

El interés hace que la gente abandone los trabajos productivos. Aquellas personas que se acostumbran a ganarse la vida con el interés, abandonan tareas básicas como la agricultura, el comercio y la exportación. Lo que queda es hacer dinero con el dinero, y eso es una peligrosa actitud que daña los niveles productivos de un país.

Ganar dinero con el dinero a través del interés va contra los individuos y la sociedad a pesar de que les guste a muchos. Más aún, a largo plazo, el resultado de haber establecido un sistema económico completo basado en el interés, se volverá contra el propio sistema y dañará incluso a los que se beneficiaban de él.

En el Noble Qur’an se anuncia que Allah y Su Mensajero han declarado la guerra a todos aquellos involucrados en el interés.[1] En otra ayah se dice a este propósito:

“Los que comen usura no se levantarán sino como se levanta en un ataque de locura el que ha sido tocado por Shaytan. Eso es porque dicen: la usura es como el comercio.” (Al-Baqara, 2:275)

Así, según la opinión de nuestro Maestro el Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz), la forma más infame y transgresora de obtener dinero es a través del interés.[2] Para proteger a su ummah de este grave pecado, el Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) maldijo a todos aquellos que obtienen beneficios del interés o que hacen que otros los obtengan –los empleados que llevan a cabo tales transacciones o los que son testigos de las mismas. Afirmó que en lo que respecta a la responsabilidad, están todos a un mismo nivel.[3]

El hecho de que nuestro Maestro el Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz) maldijese a todos los que tienen que ver con el interés fue para dejar claro que en la sociedad islámica este tipo de transacción no tiene cabida, ni nadie debe siquiera acercarse a ella, cerrando así todos los caminos que llevan al mal y a la opresión.

El interés es una falta grave que está prohibida en todas las religiones, ya que el daño que produce es evidente. En el Noble Qur’an Allah Todopoderoso ha dicho:

“Y por haber adoptado la usura (refiriéndose a los judíos) que ya les estaba prohíbida, y haber usurpado los bienes de los hombres con falsedad…” (An-Nisâ, 4:161.)

Es erróneo pensar que hoy es imposible una sociedad libre de la usura; bien al contrario, es la única solución a los graves problemas con los que se enfrenta la economía mundial. Islam ha prohibido totalmente la usura pero a cambio incita a que los miembros de la sociedad participen y se agrupen para poder desarrollar negocios rentables. Anima a que el dinero fluya en la sociedad y no quede estancado en los bancos, haciendo que unos pocos acumulen grandes cantidades de dinero mientras que la sociedad en general carece de liquidez para invertir. Islam penaliza el ahorro, la retención de capital, y favorece que éste fluya y genere empleo y riqueza. En Islam, prestar dinero sin interés por Allah tiene más recompensa que dar limosna. Por otra parte, al establecer el zakat y las sadaqah (dinero que se da voluntariamente a los necesitados), Islam provee a la sociedad de una completa estabilidad económica.



[1].      Al-Baqara, 2:278-279. El Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) menciona una cosa más por la que Allah declara la guerra y que es por mostrar hostilidad hacia los creyentes sinceros (Bujari, Rikak, 38). Aparte de estas dos cosas, ningún pecador o rebelde ha sido amenazado por Allah con esta severidad.

 

[2].      Ibn-i Abi Sheybe, Musannef, VII, 106/34552; Vakdi, III, 1016; Ibn-I Kazir, Bidaya, V, 13-14.

 

[3].      Muslim, Musâkât, 105-106. Ver también Bujari, Büyû, 24, 25, 113; Abu Daud, Büyû, 2/1206; Ibn-i Mâce, Tiyârât, 58.