3. El Zakat -y las Donaciones en General- y su Sabiduría

June 24, 2013 in La Última Religión Divina ISLAM

El zakat en Islam lo dan aquellos que están en una posición económica solvente, superando un mínimo establecido de antemano. La cantidad que dichas personas tienen que pagar es un 2,5% del dinero que no ha sido tocado durante un año (no se paga zakat por el dinero que se ha ganado, sino por el dinero que no se ha gastado), y lo podrá dar al pobre, al indigente, al que tiene deudas, a los conversos, a los que luchan en el camino de Allah o para rescatar esclavos. (Tawba, 9:60)

El zakat protege a la sociedad y une a sus individuos con lazos de hermandad y de solidaridad, impidiendo que el capital se acumule en unas pocas manos y no se vierta en la sociedad, y que los ricos queden presas de sus riquezas llevándoles a los excesos y al despilfarro. Al mismo tiempo, si prevalece la avaricia y el egoísmo entre los más pudientes, los menos favorecidos entretienen en sus corazones sentimientos de odio, envidia y resentimiento. Como la forma más efectiva de erradicar la pobreza, el zakat libra a la sociedad de conflictos entre sus individuos y elimina la delincuencia.

El Califa Omar bin Abdulaziz envió una vez al funcionario del zakat a los países africanos. Incapaz de redistribuir los bienes que llevaba, regresó con ellos. No pudo cumplir con su deber porque no encontró allí ningún pobre, ningún indigente necesitado del zakat. Ante esa situación, el Califa compró numerosos esclavos con ese dinero y los liberó.[1]

El zakat es un puente que une gente de diferentes niveles y unifica la sociedad. Por esa razón, el Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) dijo:

Zakat es el puente del Islam.”[2]

Según la versión de Qatada (uno de los grandes mufasir) el hadiz quedaría de la siguiente manera:

El zakat es un puente entre el Paraíso y el Infierno. Quien pagué el zakat cruzará el puente y alcanzará el Paraíso”.[3]

El beneficio del zakat, si bien llena de contento a quienes lo reciben, tiene aún mayores beneficios para quien lo da. Es cierto que el zakat, que significa “limpieza, pureza, incremento, abundancia”, purifica a la persona de ciertas enfermedades espirituales y ciertas tendencias a lo prohibido, al tiempo que asegura que la propiedad también se purifique y sea beneficiosa.[4] Así, pues, esta purificación del corazón, y esta reforma del yo carnal son parte de la sabiduría que subyace en el hecho de enviar a los profetas. Al mismo tiempo, el zakat disciplina al ser humano en lo que respecta a sus sentimientos de posesión y de autosuficiencia.

El zakat es la expresión del agradecimiento que los pudientes sienten por los favores y la generosidad de su Señor. Allah Todopoderoso ha dicho que los favores y las bendiciones aumentarán si hay agradecimiento, y que en caso contrario, el castigo será severo:

“Y cuando os anunció vuestro Señor: Si sois agradecidos, os dará aún más, pero si sois desagradecidos… Es cierto que Mi castigo es intenso.” (Ibrahim, 14:7)

Cuando una sociedad deja de pagar el zakat, se retira de ella la baraka de Allah y a cambio numerosas desgracias caen sobre ella. Nuestro Maestro el Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz) nos advirtió del peligro que corre una sociedad cuando se deja de pagar el zakat:

Una nación que se abstiene de pagar el zakat verá cómo paulatinamente se reduce la lluvia: y si no tienen animales, cesará completamente”. (Ibn Mayah, Fiten, 22; Hakim, IV, 583/8623)



[1].      Ver Bûti, Fikhu’s-sira, Beirut 1980, pag. 434.

 

[2].      Beihaki Şwab, III, 20, 195; Heysemi, III, 62.

 

[3].      Abdurrazzak, Musannef, IV, 108.

 

[4].      At-Tawba, 9:103; Saba, 34:39.