12. Islam Apoya la Solidaridad Social

June 24, 2013 in La Última Religión Divina ISLAM

El hombre es por naturaleza un ser social que no puede vivir solo, aislado. Necesita a los otros hombres con quienes establecerá lazos y relaciones imprescindibles para su vida, ya que es débil y no podrá satisfacer sus necesidades vitales sin la ayuda de sus semejantes. Por ello, los seres humanos deben vivir en comunidades, formar sociedades donde los unos se ayuden a los otros y adoren juntos a su Creador. El Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) nos ordenó lo siguiente:

La mano (ayuda) de Allah está con la comunidad. Quien abandone la comunidad acabará marchando por el camino que lleva al infierno.” (Tirmidhi, Fiten, 7/2167)

La comunidad es misericordia, la separación en facciones es tormento.” (Ahmad ibn Hambal, IV, 278)

Todos los actos de adoración en el Islam, tales como hacer la salah en congregación, la salah del Viernes, la salah de los a’id (festividad), el hayy, el zakat, la asistencia a los funerales, a las bodas, la visita a los enfermos y a los familiares, incitan al creyente a ser social. Es evidente, por otra parte, que la interacción crea roces entre los individuos, por ello Islam constantemente aconseja la paciencia y la constancia. Hay una enorme recompensa para aquellos de los creyentes que vivan en sociedad y soporten las cargas que ello conlleva.

Nuestro Maestro el Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz) se relacionaba siempre con la gente de la mejor manera y nunca rompió sus corazones a pesar de haber sufrido en numerosas ocasiones la rudeza de sus conciudadanos. Su tío ‘Abbas (que Allah esté satisfecho de él) sentía pena por la situación del Profeta y dijo en una ocasión:

¡Oh Mensajero de Allah! Veo que la gente te causa muchos problemas; te molestan con el polvo que levantan sus sandalias. ¿Por qué no montas una tienda y les atiendes sólo allí?

El Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz), quien fue enviado como una misericordia para todos los mundos, replicó:

“¡No! Hasta que Allah no me saque de entre ellos y me lleve a donde habita la serenidad, seguiré con ellos. No me importa lo que hagan conmigo.  Pueden subírseme a los hombros, estirarme de la ropa, o molestarme con el polvo de sus sandalias.” (Ver Darimi, Muqaddimah, 14; Ibn-i Shayba, Musannef, VII, 90; Ibn-i Said, 193)

El Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) recomendó a su ummah tomar esa misma actitud:

El Musulmán que vive con la gente y soporta la angustia que ésta le causa es mejor que el Musulmán que se aísla para no sufrir roces ni molestias.” (Tirmidhi, Kiyamah, 55/2507)

Islam dirige a la gente hacia una vida social dinámica al ordenarnos que trabajemos para obtener el sustento, nos casemos y tengamos hijos, ayudemos a los demás en sus necesidades vitales, y utilicemos bien el tiempo, entendiendo que este mundo es la preciosa estación donde ganarnos un lugar en el Más Allá. Así mismo, nos ordena no mentir y llevar a la humanidad lejos del vicio y de las transgresiones, no adulterar los bienes materiales, defender la vida, el recato, la salud y las poblaciones… Está escrito en el Qur’an:

“Y el que haya hecho el peso de una brizna de bien, lo verá; y el que haya hecho el peso de una brizna de mal, lo verá.” (Az-Zalzala, 99:7-8)[1]

De esta forma, Islam facilita una vida más atenta y activa.



[1].      Ver también Al-An’am, 6:104; Az-Zumar, 39:41; Fussilat, 41:46; Al-Yathiya, 45:15.