9. Islam Considera Primordial la Libertad de Religión y de Consciencia

June 24, 2013 in La Última Religión Divina ISLAM

Allah Todopoderoso ha mostrado al hombre lo que es bueno y lo que es malo, pero nunca ha interferido en su libre voluntad. Cada individuo puede elegir libremente lo que desee y por ello será responsable de las consecuencias de su elección. El Noble Qur’an declara:

“Y si tu Señor quisiera, creerían todos los que están en la tierra. ¿Acaso puedes tú obligar a los hombres a que sean creyentes?” (Yunus, 10:99)

“Así, pues, el que quiera creer, que crea y el quiera negarse a creer, que no crea.” (Al-Kahf, 18:29)

“Y si se niegan a creer… Allah es Rico y no os necesita y no acepta de Sus siervos la incredulidad.” (Az-Zumar, 39:7)

En el tiempo de la ignorancia (yahilia) algunas mujeres cuyos hijos sufrían enfermedades graves, solían hacer el siguiente voto a Allah: “Si mi hijo vive, le haré judío”. Por esa razón, cuando los judíos de la tribu de Banu Nadir fueron expulsados de Medina por haber roto el pacto con el Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz), había entre ellos los hijos judaizados de los nuevos Musulmanes. Sus parientes dijeron: “No vamos a abandonar a nuestros hijos, los retendremos por la fuerza”. Fue entonces cuando descendió la ayah:

“No hay coacción en el Din, pues ha quedado claro cuál es la buena dirección y cuál el extravío.” (Al Baqara  2:256; Abu Daud, Yihad, 116/2682; Vahidi, pags. 85-87)

Islam no quiere imponerse a la gente por la fuerza, por ello evita toda clase de presión. Incluso a nivel intelectual no desea coaccionar a nadie. Por ejemplo, los milagros nunca han sido uno de los medios utilizados para extender el Islam. Las peticiones de los incrédulos de que el Profeta Muhammad hiciera milagros para probar su profecía fueron siempre rechazadas. Dado que Islam llegó en un momento en el que la humanidad había adquirido una cierta madurez, habló a su intelecto y a su razón para hacerle comprender que el Qur’an en sí mismo es el mayor milagro posible. Se asocia con los seres humanos a través de sus capacidades cognoscitivas, mostrándoles la conveniencia de sus normas y la evidencia de sus verdades. Por ello, nunca utilizó la fuerza física como medio de expandirse entre las naciones.

El famoso historiador inglés Philip Marshall Brown escribió a este respecto:

A pesar de las aplastantes victorias que fueron consiguiendo los turcos, éstos generosamente otorgaron a los ciudadanos de las naciones que conquistaban el derecho a auto-administrarse según sus costumbres y tradiciones.

Cuando Napoleón Bonaparte atacó al Imperio Otomano durante los años 1798-1799, quería que los armenios que vivían en Palestina y en Siria se rebelaran y apoyaran la invasión napoleónica. Sin embargo, el embajador de Francia en Estambul, Sebastiani, comentó: “Los armenios son tan felices aquí que me parece imposible que se les pueda manipular para que se rebelen”.[1]



[1].      Ver http//www.atmg.org/ArmenianProblem.html.