8. Islam Trata a Todos los Seres Humanos por Igual

June 24, 2013 in La Última Religión Divina ISLAM

En Islam, la superioridad entre los seres humanos no se mide por factores inevitables o predeterminados como la raza, el color de la piel o la nacionalidad, sino por el temor hacia Allah Todopoderoso (taqwa), que el hombre consigue a través del auto-control y el esfuerzo. De la misma forma, aspectos tales como la riqueza, la belleza, la fuerza o la posición social no indican superioridad. Son bienes que Allah ha otorgado a ciertos individuos y éstos deberían agradecérselo cumplidamente. Cada bien debe ser agradecido según su naturaleza.

Los bienes que el hombre obtiene en este mundo son como las preguntas que el estudiante debe contestar en un examen. Éste no se siente orgulloso de las preguntas que le hacen sino del buen resultado que obtenga con sus respuestas. Y dado que será en la Otra Vida donde el creyente conocerá si hizo un buen uso de los bienes recibidos y si por lo tanto recibirá por ello una buena recompensa, no hay razón alguna para mostrarnos arrogantes en este mundo. Eso sería un grave error. Por ello, el sabio Musulmán Abu Hazim dijo en una ocasión:

Cualquier bien que no nos acerca a Allah, se convierte en un problema.”

Incluso si el Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz) fue enviado como misericordia para todos los mundos, cuando tuvo que declarar sus características superiores, las enunció repitiendo لَٗٗا فَخْرَ “sin presunción” varias veces.[1]

Ante Allah, el creyente que es constante en sus obligaciones es superior a aquel que es negligente.[2] El Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz) declaró en su discurso de despedida (jutba):

¡Oh gente! Recordad: Vuestro Señor es Uno; vuestro padre (Adam) es uno. ¡Prestad atención! No es superior el árabe al no-árabe, ni el no-árabe al árabe; ni el blanco es superior al negro, ni el negro es superior al blanco. Nadie es superior a otro si no es por el temor de Allah (taqwa).” (Ahmad bin Hambal, V, 411)



[1].      Tirmidhi, Menâkib, 1/3616; Dârimi, Muqaddima, 8.

 

[2].      Al Huyurat, 49:13.