7. Islam es una Religión Universal

June 24, 2013 in La Última Religión Divina ISLAM

La invitación al Islam es para todos los seres humanos y para todos los genios.[1] Cualquier persona, indiferentemente de su raza, color de piel, sexo o nacionalidad, puede hacerse Musulmán. Islam clasifica al hombre según sus responsabilidades y sus derechos, y considera que sólo existen, en realidad, dos naciones humanas –la de los creyentes y la de los incrédulos.[2]

Es ilógico pensar que un sistema que ha sido revelado por Allah –cuya misericordia comprende a toda la creación- como bendición y como salvación para el género humano, pase a ser propiedad de un pequeño grupo de gente, mientras el resto se queda desprovisto de tan preciado regalo. Esta situación contrasta con los atributos de Allah –Rahman y Rahim.[3] El Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) dijo:

Allah Todopoderoso es misericordioso con aquellos que son misericordiosos. Se misericordioso con los que están en la tierra de manera que los que están en el cielo tengan misericordia de ti.” (Abu Daud, Adab, 58/4941; Tirmidhi, Birr 16/1924; Ahmad bin Hambal, II, 160)

Este hadiz no se refiere a una raza determinada de hombres o únicamente a los Musulmanes. Se nos está ordenando tener misericordia con todos los seres humanos, con los animales y las plantas.

En el Noble Qur’an se afirma que el Profeta Muhammad fue enviado para invitar a la verdad a todos los seres humanos:

“Di: ¡Hombres! Es cierto que yo soy para vosotros el Mensajero de Allah, a Quien pertenece la soberanía de los cielos y la tierra…” (Al-A’raf, 7:158)

“Y no te hemos enviado sino como misericordia para todos los mundos.” (Al-Anbya, 21:107)

Por esta razón, el Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz) invitaba al Islam no sólo a los árabes, sino también a los bizantinos, etíopes, egipcios, y otros pueblos, enviando representantes suyos y cartas a los emperadores y reyes de su tiempo.[4]

Más aún, Islam comprende todas las épocas y lugares. No está confinado a un tiempo determinado o a un territorio específico. Hoy podemos ver Musulmanes en cada rincón del mundo saludándose unos a otros, especialmente durante el periodo del hayy, y adorando juntos a Allah alrededor de la Kaaba como una admirable y hermanada comunidad.

Islam posee una estructura capaz de satisfacer todas las necesidades humanas, ya que es un sistema de vida y de creencia que vela por los anhelos espirituales del hombre, y por sus derechos sociales; al mismo tiempo, clarifica el sentido de la vida y de la muerte, de la profecía, de los ángeles, de Satanás, del mundo, del Más Allá, del premio y del castigo, del Paraíso y del Infierno como ninguna otra religión ha logrado nunca explicar satisfactoriamente.

Para mejor comprender lo que acabamos de decir es suficiente con recordar que el Qur’an ha satisfecho todas las necesidades de los Musulmanes como la fuente para gobernantes y gobernados desde el comienzo, cuando se formó la primera comunidad islámica, hasta los tiempos en los que la nación islámica estableció su hegemonía desde el Océano Atlántico hasta el Océano Pacífico y se convirtió en la civilización más poderosa de todos los tiempos. Pues bien, esta comunidad cuya autoridad se extendió por todo el mundo durante más de 600 años, tomó su creencia, su práctica de adoración, sus normas sociales y sus leyes del libro divino, el Noble Qur’an.[5]



[1].      Islam admite la existencia de estas criaturas y las considera en posesión de libre voluntad.

 

[2].      Cada individuo pertenece a la nación del Profeta de su tiempo. Por ello, todos los que nacieron después de que Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz) recibiera la profecía se consideran de su nación. Sin embargo, unos creen en su profecía y otros la niegan.

 

[3].      Tradicionalmente se interpreta el atributo de Rahman como el Misericordioso con toda la creación, mientras que el de Rahim se referiría al Misericordioso con los creyentes en la Otra Vida.

 

[4].      Los originales de algunas de estas cartas pueden contemplarse en el Palacio Topkapi de Estambul: http//commons.wikimedia.org/Wiki/File:Muhammad_letter_muqawqis.jpg

 

[5].      M. Hamidullah, La historia del Noble Qur’an, pag.23.