2. Islam es una Religión Natural que no Contradice a la Razón

June 24, 2013 in La Última Religión Divina ISLAM

Islam se dirige a toda la humanidad. Sus principios fundamentales se determinaron no en función de circunstancias temporales, sino atendiendo a la naturaleza original y a las necesidades que son propias del ser humano teniendo en cuenta la forma en la que ha sido creado. Por esta razón, decimos que Islam es una religión natural que nunca envejece. Su cuerpo doctrinal no está basado en conjeturas circunstanciales o temporales, sino en el intelecto humano y en una visión clara de la realidad. Es por ello que Islam nunca ha contradicho lo que podríamos llamar “verdades científicas”. Por otra parte, cuando examinamos las normas relacionadas con la práctica de adoración, inmediatamente destacan como las más adecuadas con la naturaleza humana.

Teniendo en cuenta que la inteligencia es la cualidad más destacable del ser humano, el Qur’an se centra fundamentalmente en el hecho de que para comprender la existencia el hombre debe usar su inteligencia y sus capacidades cognoscitivas. Constantemente invita al hombre a pensar, a investigar, a usar su intelecto de la mejor forma posible. Esta invitación la encontramos en 750 pasajes del Qur’an.[1]

La gente que no creía en el Mensajero de Allah solía decía: “Muéstranos algunos milagros para que creamos en Allah y te aceptemos como Su Mensajero.” Allah detesta esa forma de proceder, y nos incita a observar el cielo y la tierra, a reflexionar sobre nosotros mismos, y no a esperar en milagros para poder creer en Allah.

Dado que Islam otorga mucha importancia a la inteligencia, prohíbe la ingestión de sustancias que la enturbien tales como el alcohol o los narcóticos. El sentido común nos advierte de que es mejor estar alerta que obnubilado, y que la holgazanería o la borrachera no reportan al hombre ningún beneficio.

Como consecuencia de ser una religión natural, Islam siempre establece normas realistas. No existe un solo precepto en el Islam que no se pueda cumplir o que entrañe dificultad para el ser humano. He aquí algunos ejemplos:

õ Si no hubiera agua para hacer el wudu, o si la persona no pudiera utilizar el agua por razones de salud, se puede hacer el wudu seco utilizando tierra limpia (tayamum).

õ Si alguien no pudiera hacer la salah de pie, podría hacerla sentado o acostado. Incluso si esto le resultase penoso, podría hacerla con simples movimientos de cabeza o por signos.

õ Si la persona no pudiera ayunar en su tiempo, podría hacerlo más tarde o dar dinero a los pobres como compensación.

õ El pago del zakat (el único impuesto permitido en el Islam que consiste en dar anualmente el 2,5% del capital que no se ha utilizado) y el hayy (peregrinaje a la Mekka) son obligatorios sólo para aquellos que sean solventes económicamente (en el caso del hayy también existe la condición de buena salud; el enfermo no está obligado a ello).

õ La persona que invita a otra al Islam sólo está obligada a explicarlo de forma clara y verdadera. Aquí termina su responsabilidad, ya que solamente Allah tiene el poder de hacer que los corazones se abran a la verdad.



[1].      Ayşe Sucu et al., Gençlık ve Dın (Juventud y Religion), pag. 220.