1. Su Esencia es la Unicidad de Allah (Tawhid)

June 24, 2013 in La Última Religión Divina ISLAM

Todas las religiones divinas enseñan la unicidad de Allah. No hay nada que se le asemeje. El profeta Ibrahim (sobre él la paz) explicó la unicidad de Allah a su padre Azer.[1] El principal fundamento de fe que acentúa el judaísmo es la unicidad de Allah. Según la Torah, Adam –el primer hombre- sus hijos, Nuh,[2] Ibrahim, Ishaq, Yacob y Yusuf todos invitaron a su gente a creer en Allah, el Único. En los diez mandamientos que según ellos le fueron dados a Musa (sobre él la paz) y en otras partes de la Torah, el asunto más repetido es la unicidad de Allah.[3] Los Salmos que le fueron revelados a Daud (sobre él la paz) son plegarias al Único, Allah. Isa (sobre él la paz) también enfatiza que lo primero en lo que hay que creer es en la unicidad de Allah.[4]

Las comparaciones excesivas en el judaísmo han provocado una descripción antropomórfica de Allah, de la misma forma que un amor mal enfocado ha transformado al ser humano, Isa, en un dios, corrompiendo así la unicidad de Allah y dando lugar a la trinidad. De nuevo es Islam el que clarifica la unicidad de Allah, eliminando las falsas nociones que la han oscurecido a lo largo del tiempo, e invita tanto al judaísmo como al cristianismo a unirse y a afirmarla de forma rotunda (tawhid).[5]

La evidencia racional de la existencia de un Creador que obtenemos al observar el cosmos, nos confirma que ese Creador es Uno. El Qur’an dice:

“Allah no ha tomado hijo alguno ni hay con Él ningún dios. Porque si así fuera cada dios se llevaría lo que hubiera creado y se dominarían unos a otros.

¡Ensalzado sea Allah por encima de lo que Le asocian!” (Al Muminun, 23: 91)

“Si hubiera en ambos (en el cielo y en la tierra) otros dioses que Allah, se corromperían. ¡Gloria a Allah, el Señor del trono, por encima de lo que Le atribuyen!” (Al Anbiya, 21:22)

Dado que la existencia de más de un dios implicaría características de imperfección como la impotencia, la deficiencia y el hecho de haber sido creado, la unicidad de Allah es un imperativo categórico.

Su unicidad se comprende también por el siguiente hecho: la lluvia que cae del cielo, los tomates o pimientos que crecen en la tierra, las manzanas y las peras que crecen en los árboles, todos tienen la misma forma y el mismo color independientemente de la distancia que haya entre un campo y otro. Actúan como si se conocieran. Esto demuestra al hombre que todo cuanto existe ha sido creado por la misma mano.

Para el Islam, el mayor pecado que puede cometer el hombre es asociarle a Allah compañeros o socios en Sus Actos o Atributos concediendo así divinidad a otro que a Él. Este pecado se llama “politeísmo: creer en la diversidad de dioses” y es lo único que Allah no perdonará. Allah Todopoderoso ha calificado el politeísmo como “la falta más grave” y “como la más abominable.”[6]

Allah nos recuerda que si bien perdonará, según su voluntad, cualquier falta, no perdonará a aquellos que caigan en el politeísmo y mueran en él sin haberse antes arrepentido.[7] La única forma de librarse del pecado de politeísmo es abandonarlo y abrazar el tawhid.



[1].      El Noble Qur’an, Mariam, 19:42-47.

 

[2].      Génesis, 1:26-28; 4:26; 6:9.

 

[3].      Exodo, 20:2-3; Deuteronomio, 6:4-5.

 

[4].      Marcos, 12:28-29.

 

[5].      Âli Imran, 3:64. Prof. Dr. Ö. F. Harman, Artículo: “Islam”, Diyanet Islam Ansiklopedisi Enciclopedia del Islam (República de Turquía, Ministerio de Asuntos Religiosos) Estambul 2001, XXIII, 4.

 

[6].      Luqmân, 31:13; An-Nisâ (Las Mujeres), 4:48.

 

[7].      An-Nisâ (Las Mujeres), 4:48,116.